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Viajar hoy significa llevar Internet prácticamente en el bolsillo. El móvil sirve para consultar mapas, buscar restaurantes, hacer reservas, comprar billetes, acceder a la banca online o simplemente compartir fotos del viaje. La parte menos visible de esta comodidad es que muchas de esas actividades dependen de conexiones que no siempre conocemos o controlamos.
En un aeropuerto, una cafetería o un hotel es habitual conectarse a una red Wi-Fi pública para ahorrar datos móviles. Es práctico, pero también conviene prestar atención a la seguridad de esa conexión.

Índice de contenidos
¿Qué hace realmente una VPN?
Una VPN, o red privada virtual, crea una conexión cifrada entre el dispositivo e Internet. Dicho de una forma sencilla, funciona como una capa adicional de protección para los datos que circulan mientras navegamos.
Si nunca has utilizado una VPN, una explicación clara sobre VPNs en la web de ExpressVPN puede ayudarte a entender qué ocurre con la conexión y qué ventajas puede aportar.
No se trata de una herramienta exclusiva para personas especialmente preocupadas por la tecnología. Para un viajero, puede tener sentido precisamente porque durante un viaje cambiamos constantemente de redes, dispositivos y lugares.
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El Wi-Fi del hotel no siempre es la mejor opción
Uno de los momentos más habituales para utilizar una red desconocida es al llegar al alojamiento. Queremos revisar el correo, buscar una excursión para el día siguiente o comprobar una reserva y conectarnos a la Wi-Fi del hotel parece lo más sencillo.
Sin embargo, no deberíamos asumir que una red pública es completamente segura solo porque tenga una contraseña. El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) recomienda extremar las precauciones con las redes públicas y señala que una VPN puede utilizarse para cifrar la conexión.
Esto resulta especialmente relevante si vamos a consultar información personal o realizar alguna operación delicada mientras estamos conectados.
Una herramienta más en el equipaje digital
Una VPN no sustituye el sentido común. Mantener el móvil actualizado, utilizar contraseñas diferentes y activar la autenticación en dos pasos siguen siendo medidas importantes. También es recomendable evitar operaciones especialmente sensibles cuando estamos conectados a redes que no conocemos.
Pero igual que preparamos el cargador, la documentación o un seguro antes de salir de viaje, podemos preparar también nuestros dispositivos.
De hecho, la conectividad se ha convertido en una parte tan habitual del viaje que ya existen soluciones específicas para evitar problemas con los datos móviles en el extranjero. En este artículo sobre eSIM y roaming se explica cómo una eSIM puede facilitar la conexión cuando cambiamos de país.
¿Merece la pena utilizar una VPN al viajar?
No existe una respuesta idéntica para todos los viajeros. Quien utiliza exclusivamente sus datos móviles y apenas se conecta a redes públicas puede tener menos necesidad que alguien que trabaja desde hoteles, viaja constantemente o utiliza Wi-Fi en aeropuertos y cafeterías.
En cualquier caso, una VPN puede ser una herramienta interesante para añadir una capa de privacidad y seguridad a nuestras conexiones. Lo importante es entender qué hace y no verla como una solución mágica que elimina todos los riesgos de Internet.
Al final, viajar conectado tiene muchas ventajas. Podemos improvisar una ruta, cambiar una reserva desde el móvil o encontrar información sobre nuestro próximo destino en cuestión de segundos. La clave está en disfrutar de esa libertad sin olvidarnos de proteger la parte digital del viaje.
