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Guía completa de Bangkok: qué ver y hacer en la capital tailandesa

De Bangkok se suele decir lo mismo que de las pelis de Woody Allen, que o la amas o la odias. Nosotros la amamos. La verdad es que el primer contacto fue como una bofetada en pleno rostro: calor pegajoso, tráfico caótico, ruido, olores intensos, estrés… Pero una vez superado ese impacto inicial, empiezas a descubrir poco a poco que es una ciudad fascinante y muy divertida. Para que no os abrume la locura de la primera visita y podáis empezar a disfrutarla cuanto antes, hemos preparado esta guía con lo imprescindible que hay que ver y hacer en Bangkok, desde sus majestuosos templos hasta las ruinas de la cercana Ayutthaya.

Wat Arun (Bangkok, Tailandia)
El río Chao Phraya desde el Wat Arun de Bangkok. Foto: Los apuntes del viajero.

Bangkok: entre la tradición y la modernidad

Lo que hace especial a la capital de Tailandia es, precisamente, esa capacidad para unir dos mundos aparentemente opuestos. Bangkok es el paradigma del Sudeste Asiático: una mega ciudad vibrante donde los rascacielos de cristal (como la Baiyoke Tower) y los modernos trenes elevados (el famoso BTS) conviven con casas tradicionales de madera y santuarios centenarios.

En un mismo paseo te puedes cruzar con monjes budistas envueltos en sus típicas túnicas naranjas y con ejecutivos trajeados pegados a su móvil de última generación; puedes comer un pad thai delicioso por menos de un euro en un puesto callejero o tomar una copa a precio de oro en uno de los rooftop más sofisticados del mundo.

No hay que intentar buscarle la lógica al caos, simplemente hay que dejarse llevar y aceptar, cuanto antes, lo impredecible, lo inesperado. Eso sí, dada la magnitud de la urbe, moverse por libre puede ser un reto; si queréis optimizar tiempos para aprovechar al máximo la ciudad, considerad la posibilidad de reservar excursiones en Bangkok que os ayuden a entender mejor este contexto histórico, sin el estrés de la logística, a través de agencias locales especializadas como Thalassa Tour.

El río Chao Phraya: la arteria de la ciudad

Más que un simple río, el Chao Phraya funciona como una auténtica autopista fluvial. Teniendo en cuenta los legendarios atascos de Bangkok, tarde o temprano acabaréis recurriendo a él, y os aseguramos que será un alivio. Es un espectáculo en sí mismo: un trajín constante de barcazas de carga, ferris cruzando de orilla a orilla y ruidosos long-tail boats sorteando el oleaje.

Río Chao Phraya
Río Chao Phraya. Foto: Los apuntes del viajero

Para moveros, aunque existen barcos turísticos más cómodos (y caros), nuestra recomendación es que os mezcléis con los locales y uséis el Chao Phraya Express Boat (hay varias líneas, pero los de la banderita naranja serán los que más uséis). Son muy económicos, rápidos y os regalan una perspectiva única de la ciudad desde el agua. Además, el río es la puerta de entrada natural al casco histórico, ya que la mayoría de los grandes templos se encuentran a orillas o muy cerca de los muelles.

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Templos imprescindibles: el corazón espiritual

Bangkok cuenta con cientos de templos (conocidos como Wats), pero intentar verlos todos es misión imposible y, sinceramente, acabaréis saturados de tanta estupa dorada. Si es vuestra primera vez, nuestra sugerencia es que os centréis en los tres más importantes, situados mayoritariamente en la zona antigua de Rattanakosin.

El Gran Palacio y el Buda Esmeralda

Es la visita número uno de la ciudad y, probablemente, la más agobiante, pero no os la podéis saltar. Este enorme complejo amurallado fue la residencia oficial de los reyes de Tailandia y es un despliegue arquitectónico impresionante de tejados puntiagudos, figuras mitológicas y brillantes colores dorados.

Gran Palacio de Bangkok
Gran Palacio de Bangkok. Foto: Los apuntes del viajero

Dentro del recinto se encuentra el Wat Phra Kaew, considerado el templo budista más importante del país. Allí se custodia el famoso Buda Esmeralda, una figura tallada en jade mucho más pequeña de lo que uno espera (apenas 45 cm), pero venerada con fervor. Un consejo clave: aquí son muy estrictos con la vestimenta; nada de pantalones cortos, faldas cortas u hombros al descubierto. Por otra parte, os sugerimos que vayáis temprano para evitar el calor sofocante y las hordas de grupos organizados.

Wat Pho (Templo del Buda Reclinado)

A pocos minutos caminando del Gran Palacio encontraréis este recinto, que para nosotros es mucho más agradable y tranquilo de visitar. Aunque el complejo es grande y lleno de rincones bonitos (con una colección impresionante de más de mil Budas), la estrella indiscutible es el gigantesco Buda Reclinado: 46 metros de largo y 15 de alto, recubierto de pan de oro. Es tan grande que cuesta encuadrarlo entero en una sola foto.

Wat Pho o Templo del Buda Reclinado (Bangkok, Tailandia)
El famoso Buda Reclinado del Wat Pho. Foto: Los apuntes del viajero

Como curiosidad, Wat Pho es también la sede de la escuela de medicina tradicional y masaje tailandés más antigua. Si os duelen los pies tras la caminata, este es, literalmente, el mejor lugar de la ciudad para darse un masaje auténtico, aunque suele haber cola.

Wat Arun (Templo del Amanecer)

Para completar el trío hay que cruzar a la otra orilla del río (hay transbordadores que cruzan desde el embarcadero nº8, Tha Tien, por pocos bahts). El Wat Arun es visualmente muy distinto a los anteriores: su arquitectura es de estilo khmer y su gran torre central (prang) está decorada con miles de trozos de porcelana china de colores.

Lugares que ver en Bangkok - Tailandia
Templo Wat Arun de Bangkok. Foto: Los apuntes del viajero

Aunque su nombre significa «Templo del Amanecer», la postal clásica que todos tenemos en la retina es al atardecer, cuando el sol cae tras su silueta y se ilumina. Si tenéis fuerzas, podéis subir sus empinadas escaleras para tener unas vistas privilegiadas del río y la ciudad, aunque advertimos que los escalones son estrechos y dan un poco de vértigo.

Otros templos

Aunque los tres anteriores son los protagonistas indiscutibles, si disponéis de días extra en vuestra ruta vale la pena explorar algunos menos masificados. Os recomendamos especialmente el Wat Traimit (situado en Chinatown), famoso por albergar el Buda de oro macizo más grande del mundo (5,5 toneladas). También es muy interesante el Wat Suthat, inconfundible por el Columpio Gigante (Giant Swing) que hay frente a su entrada, o subir las escaleras del Monte Dorado (Wat Saket) para disfrutar de unas buenas vistas panorámicas de la ciudad.

Mercados de Bangkok: de lo flotante a lo callejero

Ir a Bangkok y no perderse en algún mercado es como ir a Venecia y no subirse a una Góndola. Y lo dice alguien que, por lo general, odia los sitios de compras. El comercio en Tailandia se vive en la calle (o en el agua), y es en estos lugares donde realmente se toma el pulso a la vida local entre los olores de comida, el regateo y el bullicio constante.

Los mercados flotantes

Esta es la imagen de postal que todos tenemos en la cabeza: canales repletos de barcas de madera, frutas tropicales y señoras cocinando sobre el agua. El más espectacular (y turístico) es Damnoen Saduak, situado a las afueras; es el típico de las fotos. Otra opción clásica es el mercado de Amphawa, que a diferencia del anterior cobra vida por la tarde y noche. También es muy conocido Taling Chan, situado algo más cerca del centro y que combina la zona de mercado en tierra con las plataformas flotantes para comer.

Mercado flotante Khlong Lat Mayom - Bangkok - Tailandia
Mercado flotante Khlong Lat Mayom. Foto: Los apuntes del viajero

Nuestra recomendación personal, sobre todo si buscáis una experiencia más auténtica y relajada, es el mercado de Khlong Lat Mayom. No está muy lejos de la ciudad (aunque tendréis que ir en taxi), apenas veréis extranjeros y se come de maravilla rodeado de locales. Muchos de estos mercados, ojo, solo abren los fines de semana.

Mercadillos nocturnos y compras

Si vuestra visita cae entre semana o preferís las compras «en seco», Bangkok os encantará. El Chatuchak Weekend Market merece mención aparte: es uno de los mercados al aire libre más grandes del mundo, un laberinto donde encontraréis literalmente de todo. Para compras con aire acondicionado, el MBK sigue siendo el rey de los regateos y la electrónica barata, pero si queréis ver la cara más lujosa y espectacular de la ciudad, no os perdáis el IconSiam a orillas del río; aunque no compréis nada, su mercado flotante interior y sus vistas merecen la visita.

Mercado de fin de semana Chatuchak - Bangkok, Tailandia (8)
Mercado nocturno de Chatuchak. Foto: Los apuntes del viajero

La oferta nocturna ha crecido mucho en los últimos años. Aparte del bullicio mochilero de Khao San Road, ahora, según tenemos entendido, están muy de moda mercados como Jodd Fairs (famoso por su estética vintage y su comida callejera instagramable) o Asiatique The Riverfront, un complejo más sofisticado al aire libre, con noria incluida, ideal para pasear junto al río. Si lo vuestro es la ropa a precios de ganga, acercaos a Pratunam. Y para electrónica pura y dura, Pantip Plaza.

Otros lugares que ver en Bangkok y más cosas que hacer

Para los que buscáis descubrir el Bangkok más auténtico y multicultural, el Chinatown de Bangkok, conocido como Yaowarat, es uno de los barrios más vibrantes y antiguos de la ciudad. Famoso por su increíble street food, mercados tradicionales y templos chinos, cobra vida especialmente al anochecer. Es un lugar donde se mezclan aromas, luces de neón y siglos de historia.

Más allá de los grandes iconos, la ciudad esconde joyas como la Casa de Jim Thompson, un oasis de arquitectura tradicional y jardines selváticos que cuenta la historia del hombre que impulsó la seda tailandesa. Si necesitáis un respiro del asfalto, el Parque Lumpini es como un Central Park y está lleno de lagartos varanos (¡menudos bichos!). Para los amantes de la cultura, el Museo Nacional es una parada muy recomendable, igual que el Santuario de Erawan, un altar repleto de ofrendas que contrasta brutalmente con los centros comerciales que lo rodean.

Vistas desde la Baiyoke Tower de Bangkok
Vistas desde la Baiyoke Tower de Bangkok. Foto: Los apuntes del viajero.

Para cambiar de perspectiva, nada mejor que subir a las nubes. Podéis optar por el mirador de la Baiyoke Tower II (cuando fuimos nosotros era el más alto de Bangkok), atreveros con el suelo de cristal del MahaNakhon SkyWalk o tomar algo en el Sky Bar del Lebua, famoso por la película Resacón en Tailandia. Y si queréis vivir la noche, tenéis opciones para todos los gustos: desde un «paseo sociológico» por los neones de Soi Cowboy o Nana Plaza, hasta la adrenalina de asistir a un combate auténtico de Muay Thai en el Lumpinee.

Ayutthaya: excursión imprescindible desde Bangkok

Si disponéis de un día extra (y deberíais tenerlo), la escapada obligatoria desde Bangkok es Ayutthaya. A solo 80 kilómetros al norte se encuentran las ruinas de la que fue la capital del Reino de Siam antes de ser arrasada por los birmanos en 1767. Hoy es Patrimonio de la Humanidad.

El parque histórico es inmenso, pero hay paradas que no os podéis saltar, como el Wat Phra Si Sanphet con sus tres chedis alineados o, sobre todo, el Wat Mahathat. Allí se encuentra la imagen más icónica del recinto: la famosa cabeza de Buda atrapada entre las raíces de un árbol centenario.

Ayutthaya - Que ver en Tailandia
Cabeza de Buda en Ayutthaya. Foto: Los apuntes del viajero

Para llegar os recomendamos ir en tren: cuestan unos 20 THB y salen de Hua Lamphong o Krung Thep Aphiwat. Una alternativa al tren es la minivan desde la estación de Mo Chit (unos 70-100 THB), que suele ser algo más rápida. Y los tours guiados, claro. Una vez allí, dado que las ruinas están muy dispersas y el calor suele ser sofocante, lo ideal es alquilar una bicicleta o negociar un tuk-tuk por horas.

Cómo organizar la visita y moverse por la ciudad

Para terminar, aquí van unos breves apuntes logísticos:

  • Skytrain (BTS) y Metro (MRT): Son los reyes del transporte. Rápidos, limpios y con aire acondicionado (llevad chaqueta, porque está a tope). Para el Skytrain (el aéreo) necesitaréis billetes sencillos o la Rabbit Card. Según hemos sabido, en el Metro subterráneo (MRT) ya podéis pagar directamente pasando vuestra tarjeta de crédito VISA o Mastercard Contactless por el torno, ahorrándoos las colas de las máquinas.
  • Apps de transporte: Olvidaos de discutir con taxistas que no quieren poner el meter. Descargad Grab (el «Uber» del sudeste asiático, más caro pero fiable) o Bolt (suele ser más barato). Para trayectos cortos por el barrio, probad MuvMi, una app de tuk-tuks eléctricos compartidos muy económica y ecológica.
  • Barco: Como dijimos, usad el Chao Phraya Express Boat (bandera naranja sobre todo) para moveros por el río. Cuesta 16 THB tarifa plana según los últimos datos que tenemos.
  • Conexión: Comprad una SIM local de AIS o TrueMove nada más llegar (en el aeropuerto o cualquier 7-Eleven). Tener datos es vital para usar mapas y pedir taxis.

Bangkok es inmensa y cada minuto cuenta. Planificad bien por zonas, madrugad para evitar el calor y, sobre todo, tened paciencia con el tráfico. ¡Buen viaje!

Pruden Rodríguez - Los apuntes del viajero

Pruden Rodríguez

Autor de Los apuntes del viajero

Barcelona (1982). Dejé a medias la carrera de Sociología (UAB) para formarme como guionista de cine. Después di muchas vueltas hasta asentarme como creador de contenidos en Los apuntes del viajero (desde 2008). Escribo relatos de ciencia ficción, estudio Geografía e Historia (UNED) y viajo tanto como puedo con Lupe y el pequeño Ares. Puedes saber más en quiénes somos o en mi perfil de escritor.

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