Madrid es uno de los mejores puntos de partida para recorrer España en tren. La red de alta velocidad conecta la capital con media península en menos de dos horas, y hay destinos a los que llegas en apenas media hora. Estas son ocho ciudades que funcionan muy bien para una escapada de fin de semana sin necesidad de coche.
Segovia

A unos 30 minutos en Avant desde Madrid, Segovia es probablemente la escapada más rápida que puedes hacer. El acueducto romano, con casi 2.000 años de antigüedad, sigue siendo lo primero que te deja con la boca abierta (a mí me pasó de niño y me sigue pasando cada vez que vuelvo). Pero de nuestra última visita me quedo con el Alcázar, que se puede recorrer por dentro y tiene unas vistas muy buenas desde la torre. La catedral completa la visita, y comer cochinillo en Segovia es casi obligatorio.
Valencia


El AVE desde Atocha tarda menos de dos horas en llegar a Valencia Joaquín Sorolla. Si buscas tren de Valencia a Madrid encontrarás frecuencias muy buenas, con más de veinte trenes diarios. La ciudad da para mucho más que un fin de semana, pero en dos días puedes ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias, pasear por el Barrio del Carmen, recorrer el Mercado Central y acercarte a la Lonja de la Seda. Hemos estado un par de veces y siempre nos queda algo pendiente. Eso sí, no te vayas sin comer una paella como manda la tradición.
Toledo


Desde Atocha llegas en unos 30 minutos, así que incluso sirve para una excursión de un día. La primera vez fui con el instituto para ver El entierro del Conde de Orgaz en la Iglesia de Santo Tomé, y la verdad es que impresiona verlo en persona. La última vez fuimos en pareja y disfrutamos del callejeo sin plan fijo: la catedral, las sinagogas, el Alcázar. Pero lo que más recuerdo son las vistas desde el Mirador del Valle, con el Tajo rodeando la ciudad. Si puedes ir al atardecer, hazlo.
Cuenca


En AVE desde Atocha se llega en menos de una hora. Cuenca fue una grata sorpresa. La catedral es más impresionante de lo que esperábamos, las Casas Colgadas son más pequeñas de lo que imaginas por las fotos (pero tienen su encanto asomadas al vacío de la Hoz del Huécar) y el casco antiguo se recorre con calma y sin agobios. Si te gusta el arte contemporáneo, el Museo de Arte Abstracto Español está instalado en las propias Casas Colgadas y tiene una colección que vale la pena.
Málaga
El AVE conecta Atocha con Málaga-María Zambrano en unas 2 horas y 45 minutos. Es el trayecto más largo de esta lista, pero si buscas tren Madrid Malaga verás que hay buena frecuencia durante todo el día. Málaga es un destino que todavía tenemos pendiente. Entre lo que más nos han recomendado: el Museo Picasso, la Alcazaba, la catedral (conocida como La Manquita porque nunca se terminó la segunda torre) y el castillo de Gibralfaro.
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Ávila


A poco más de una hora en tren desde Madrid. Incluso en temporada alta nos resultó muy agradable, con mucho margen para callejear a tu aire. El paseo por la muralla es lo primero (más de 2 kilómetros que se pueden recorrer por arriba) y las vistas desde el Mirador de los Cuatro Postes, a las afueras, son difíciles de olvidar. La catedral, medio fortaleza medio templo, también es visita obligada. Tenemos un artículo con 10 sitios que ver en Ávila si quieres preparar la escapada.
Zaragoza


El AVE tarda poco más de hora y media desde Atocha hasta Zaragoza-Delicias. Hemos estado varias veces, casi siempre de paso, pero cada vez vamos conociendo más rincones. La Basílica del Pilar es el gran icono (y desde la torre se ve toda la ciudad con el Ebro de fondo), pero el Palacio de la Aljafería, con su arquitectura islámica del siglo XI, es igual de interesante. Para comer, El Tubo (un laberinto de callejuelas en el centro) es la zona de tapas por excelencia.
Salamanca


El AVE llega desde Madrid en menos de hora y cuarenta minutos. Con Salamanca tengo una conexión especial: estuve valorando mudarme allí para estudiar periodismo, y aunque al final no fue, la ciudad se me quedó grabada. La Universidad, con su fachada plateresca (y la famosa rana escondida entre la piedra), es una de las más bonitas de España. La Plaza Mayor es de las que invitan a sentarse y quedarse, y las dos catedrales (la vieja y la nueva, una al lado de la otra) se pueden visitar juntas. Aquí dejamos nuestras visitas imprescindibles en Salamanca.

