Berat es la «ciudad de las mil ventanas», una población otomana del centro de Albania con el casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad en 2008. Lo imprescindible es subir a la ciudadela (Kala), un barrio amurallado que sigue habitado, y ver el atardecer desde su mirador. Abajo, junto al río Osum, están los dos barrios históricos: Mangalem, el de las casas blancas en ladera, y Gorica, en la otra orilla, unido por un puente otomano de piedra. Con una mañana o una tarde intensa se ve bien. A cerca de una hora en coche quedan las ruinas de Apolonia (600 lek) y el monasterio de Ardenica (100 lek), y a algo más, el cañón del Osum.
Berat fue la primera parada de nuestro viaje por el sur de Albania, en julio de 2026. Llegamos desde el aeropuerto de Tirana, después de casi tres horas de coche pasando por Durrës. Nos quedamos dos noches, más por ritmo que porque la ciudad las necesite: veníamos de un vuelo nocturno, viajábamos con nuestro hijo pequeño y queríamos tiempo para la piscina.
En este artículo contamos qué vimos en Berat, cómo es cada barrio, dónde aparcamos, dónde dormimos y comimos, y las dos visitas que hicimos en los alrededores: Apolonia y Ardenica. Si estás preparando el viaje completo, tienes la ruta y toda la información práctica en nuestra guía para viajar a Albania por libre.

¿Dónde está Berat y por qué la llaman la ciudad de las mil ventanas?
Berat está en el centro de Albania, en el valle del río Osum, a unos 120 kilómetros por carretera al sur de Tirana. Su apodo viene de las casas otomanas de los siglos XVIII y XIX, blancas y con grandes ventanales en fila, que se apilan en la ladera bajo el castillo. Vistas desde la otra orilla, parecen todo ventanas. La UNESCO incluyó su casco histórico en la lista del Patrimonio de la Humanidad en 2008, como ampliación de la declaración de Gjirokastra, la otra gran ciudad otomana del país.
El casco histórico tiene tres barrios. Mangalem, el antiguo barrio musulmán, ocupa la ladera bajo la ciudadela y es el típico de las fotos. Al otro lado del río está Gorica, el antiguo barrio cristiano, más tranquilo. Y en lo alto de la colina está la Kala, la ciudadela, que sigue siendo un barrio con vecinos.
Qué ver en Berat
Mangalem, el barrio de las mil ventanas
Mangalem es la imagen de Berat: una ladera de casas blancas con ventanas en filas que sube desde el río hasta la roca del castillo. Abajo, en la calle que bordea el Osum, se concentran las tiendas de recuerdos, los cafés y los restaurantes. Por detrás suben callejones empedrados y escaleras entre muros de piedra, mucho más tranquilos.
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Lo recorrimos la segunda tarde, subiendo por esos callejones sin rumbo fijo. Para ver las mil ventanas de frente hay que cruzar al otro lado del río: desde la propia Mangalem solo se ven las casas de cerca.
El puente de Gorica y el barrio de Gorica
El puente de Gorica une los dos barrios y es el más famoso de Berat. El primero, de 1780, era de madera. El actual, de piedra y con siete arcos, se terminó en 1927. Mide 129 metros y es peatonal.

Nosotros aparcamos en el lado de Gorica y cruzamos el puente las dos veces que bajamos a la ciudad. Desde la orilla de Gorica se tienen las mejores vistas de las mil ventanas de Mangalem, y desde la de Mangalem, al atardecer, Gorica se refleja en el río.

Gorica es más pequeño y mucho más tranquilo que Mangalem. Merece la pena subir por sus callejones. Esconden escaleras de piedra, puertas de madera, parras y alguna terraza muy coqueta.


La ciudadela de Berat (Kala)
La ciudadela de Berat es un recinto amurallado en lo alto de la colina que sigue habitado: dentro hay casas, pensiones, restaurantes, varias iglesias bizantinas y las ruinas de mezquitas otomanas. A nosotros nos recordó ligeramente a Carcasona, salvando las diferencias. Las murallas actuales son sobre todo del siglo XIII.

Dentro se puede visitar el Museo Onufri, en la antigua iglesia de la Dormición, dedicado a este pintor de iconos del siglo XVI. Fuimos al atardecer y no encontramos nada abierto, así que nos dedicamos a pasear. Junto a la muralla sur queda el minarete de la Mezquita Roja, del siglo XV, la primera mezquita de Berat.

Lo mejor de la ciudadela es el mirador. Desde arriba se ve el Osum serpenteando entre los barrios, el puente de Gorica y la ciudad nueva extendida por el valle. Nosotros subimos el primer día al atardecer y nos quedamos hasta que se encendieron las luces. Fue lo que más nos impresionó de Berat.

Andando, la subida desde Mangalem lleva unos 15 minutos y es algo empinada. También se puede subir en coche, pero la calle es estrecha y pedregosa, y hace falta algo de soltura al volante.
La entrada a la ciudadela es libre. No hay taquilla ni nadie cobrando: es un barrio más de la ciudad. Solo se paga el Museo Onufri.
El bulevar de la ciudad nueva
A pocos minutos de Mangalem empieza el bulevar Republika, una calle peatonal larguísima que es el centro de la vida social de Berat. Tiene árboles, bancos y un parque a un lado, y está llena de cafés, heladerías, tiendas y restaurantes. Al caer la tarde se llena de familias y grupos de amigos paseando arriba y abajo, como en casi todas las ciudades albanesas. Es el sitio para tomar un helado, una copa o cenar algo rápido: nosotros cenamos allí un kebab la primera noche, sin más pretensiones.
Si quieres que alguien te cuente la historia de los barrios mientras los recorres, hay un free tour por Berat en español.
Qué ver cerca de Berat: Apolonia, Ardenica y el cañón del Osum
Ninguna de estas visitas es una escapada de un rato: todas quedan a una hora de coche o más. Lo práctico es hacer Apolonia o Ardenica de camino al llegar o al salir de Berat. Apolonia queda cerca de Fier, en la ruta hacia el sur (Vlorë, Gjirokastra); Ardenica, entre Fier y Lushnjë, en la ruta hacia Durrës y Tirana.
Apolonia
Apolonia es un yacimiento arqueológico a unos 60 kilómetros de Berat, cerca de Fier, y fue una de las grandes ciudades del Adriático en época romana. La fundaron colonos griegos hacia el año 600 a. C. Allí estudiaba el joven Octavio, el futuro emperador Augusto, cuando le llegó la noticia del asesinato de Julio César. Paramos el tercer día, camino de Gjirokastra, y estuvimos en torno a hora y media.
Lo más reconocible es la fachada del monumento de los Agonotetas, la antigua sede del consejo de la ciudad. El resto son restos dispersos por una colina con olivos y poca sombra, así que en julio conviene ir pronto.

Dentro del recinto está el monasterio medieval de Santa María, con una iglesia bizantina, un claustro y un pequeño museo arqueológico. Al lado hay una cafetería con terraza bajo los árboles que se agradece con el calor. La entrada nos costó 600 lek por adulto; nuestro hijo no pagó.

El monasterio de Ardenica
El monasterio de Ardenica está entre Fier y Lushnjë, cerca de la carretera principal, y nos gustó mucho. Según la tradición, lo fundó el emperador bizantino Andrónico II en 1282, y en él se casó Skanderbeg, el héroe nacional albanés, en 1451. Nosotros lo visitamos el último día, camino de Durrës.
Estaba casi vacío. Lo espectacular es la iglesia, con un iconostasio de madera dorada y frescos del siglo XVIII que se ven muy antiguos y apenas restaurados. Dentro no se pueden hacer fotos. La entrada cuesta 100 lek y nuestro hijo tampoco pagó aquí.

El cañón del Osum
El cañón del Osum es lo más famoso de los alrededores de Berat, aunque nosotros lo descartamos. Es una garganta de unos 13 kilómetros y hasta 80 metros de profundidad que el río Osum ha excavado cerca de Çorovodë, a unos 50 kilómetros al sureste de Berat. Con las curvas, se tarda entre una hora y hora y media en coche. Hay miradores junto a la carretera y, sobre todo en primavera, cuando baja más agua, se hace rafting; en verano, descenso en flotador.
Viajando con un niño pequeño, tanta carretera de curvas para ida y vuelta no nos convenció. Pero tiene muy buena pinta y nos quedamos con las ganas. Si vas en coche de alquiler, revisa antes el contrato: el nuestro prohibía circular por algunos tramos de esa zona.
Cómo llegar a Berat y cómo seguir hacia Gjirokastra
Desde el aeropuerto de Tirana tardamos casi tres horas en llegar a Berat, por la autopista hasta Durrës y luego por carreteras nacionales. Lo más cómodo para moverse por la zona es el coche de alquiler.
Para ir de Berat a Gjirokastra no conviene el atajo de las montañas hacia el sureste. Es mejor volver hacia Fier y bajar por la SH4, por Tepelenë: se tarda unas tres horas, por buena carretera. Google Maps ya propone esa ruta. En el contrato de nuestro coche de alquiler estaban prohibidos los tramos Berat-Këlcyrë, Berat-Memaliaj o Tepelenë y cañón del Osum-Përmet-Këlcyrë, con una penalización de 500 € más los daños.
Dónde aparcar en Berat
Nosotros aparcamos en un descampado vigilado junto al río, en el lado de Gorica, a pocos metros del puente. Es de pago (1€ la hora, más o menos) y desde allí se llega paseando por la orilla al centro y a Mangalem.
Dónde dormir en Berat
Nosotros dormimos en el Hanna & Solei Hotel, a unos 10 kilómetros de Berat. Es un hotel familiar, con pocas habitaciones y una piscina grande, entre casas dispersas y sin nada alrededor, así que hace falta coche. Pagamos 152 € por las dos noches para los tres, a primeros de julio.

La señora que lo lleva fue como una abuela para nosotros durante dos días. A la hora de comer nos avisaba desde la piscina y nos ponía lo que tocaba, sin carta, como este plato único típico albanés, bastante contundente, con carne, arroz o patatas y siempre acompañado de una buena ensalada.

Si prefieres dormir en el casco antiguo y moverte a pie, en Mangalem y Gorica hay muchas casas de huéspedes en casas otomanas. Puedes ver todas las opciones en los alojamientos de Berat en Booking.
¿Cuánto tiempo hace falta para ver Berat?
Con una mañana o una tarde intensa se ve Berat. Lo ideal es subir a la ciudadela a última hora, para el atardecer, y dedicar el resto a Mangalem, el puente y Gorica. Nosotros nos quedamos dos noches porque fue el primer día del viaje y queríamos ir tranquilos, pero no es una recomendación.
Si vas justo de tiempo, puedes ver la ciudad de paso, entre Tirana y el sur. Y si te sobra medio día, Apolonia queda de camino hacia la costa y Gjirokastra.
Precios de las visitas
Estos son los precios que pagamos en julio de 2026:
| Visita | Precio por adulto |
|---|---|
| Ciudadela de Berat | Gratis (sin taquilla) |
| Apolonia | 600 lek |
| Monasterio de Ardenica | 100 lek |
Nuestro veredicto
De Berat destacaríamos la ciudadela y su mirador al atardecer. La ciudad baja es muy bonita, sobre todo vista desde Gorica, pero con una hora de paseo por las callejuelas es suficiente. Apolonia está bien para una parada de camino, sobre todo si te interesan el mundo griego y romano. El monasterio de Ardenica, donde solo nos cruzamos a dos personas (cuando ya nos íbamos) nos sorprendió muy gratamente. Quizá no justifica un gran desvío, pero es un sitio muy auténtico.
Preguntas frecuentes sobre Berat
¿Merece la pena visitar Berat?
Sí. Es una de las ciudades más bonitas de Albania, con un casco histórico otomano Patrimonio de la Humanidad y una ciudadela habitada con muy buenas vistas. Con medio día se ve bien.
¿Cuánto cuesta entrar a la ciudadela de Berat?
Nada: la entrada es libre y no hay taquilla, porque es un barrio habitado. Solo se paga el Museo Onufri, que está dentro.
¿Qué diferencia hay entre Mangalem y Gorica?
Mangalem es el antiguo barrio musulmán, en la ladera bajo la ciudadela, y es el de las mil ventanas. Gorica, el antiguo barrio cristiano, está en la otra orilla del Osum y desde allí se ven mejor las casas de Mangalem.
¿Dónde aparcar en Berat?
Nosotros aparcamos en un descampado vigilado de pago junto al río, en el lado de Gorica, a pocos metros del puente.
¿Qué ver cerca de Berat?
Las ruinas de Apolonia y el monasterio de Ardenica, a cerca de una hora en coche cada uno, y el cañón del Osum, a unos 50 kilómetros al sureste. Apolonia y Ardenica encajan mejor de camino al llegar o al salir de Berat.
¿Cómo ir de Berat a Gjirokastra?
Volviendo hacia Fier y bajando por la SH4, por Tepelenë: unas tres horas por buena carretera. No conviene el atajo por las montañas hacia el sureste, y nuestro contrato de alquiler lo prohibía.
