Ksamil es el pueblo de playa más famoso de Albania: está en el extremo sur del país, frente a Corfú, y tiene playas pequeñas de agua turquesa y muy tranquila, casi todas ocupadas por tumbonas que cuestan entre 15 y 20 € por dos tumbonas y una sombrilla. A unos 5 kilómetros está Butrint, el yacimiento arqueológico más importante del país (Patrimonio de la Humanidad, 1.000 lek la entrada), y a unos 40 kilómetros, el Blue Eye u Ojo Azul, un manantial de agua azul intenso (50 lek).
En julio de 2026 recorrimos el sur de Albania en coche durante nueve días, y Ksamil fue el punto más al sur de la ruta. Llegamos desde Gjirokastra parando por el camino en el Blue Eye, dormimos una noche en el pueblo y a la mañana siguiente visitamos Butrint antes de pasar la tarde en la playa y seguir hacia el norte por la Riviera. Viajábamos con nuestro hijo de cuatro años, lo que explica algunas decisiones, como coger el trenecito del Blue Eye o ir a la playa siempre por la tarde, cuando menos picaba el sol y más cómoda era la logística.
En este artículo contamos cómo son las playas de Ksamil, qué se ve en Butrint y en el Blue Eye, cómo organizar la visita y dónde dormimos, con los precios que pagamos. Si estás preparando el viaje completo, tienes la ruta entera y toda la información práctica en nuestra guía para viajar a Albania por libre.

¿Dónde está Ksamil y cómo se llega?
Ksamil está en la costa jónica, a unos 15 kilómetros al sur de Sarandë y a pocos kilómetros de la frontera griega, justo enfrente de la isla de Corfú. Desde Sarandë se llega en unos 20 minutos por carretera, y desde Tirana hay que contar entre cuatro horas y media y cinco horas de coche, porque buena parte del trayecto es por carreteras de montaña que atraviesan pueblos.
Nosotros nos movimos en coche de alquiler, que es la forma más cómoda de combinar Ksamil con el Blue Eye y Butrint, y lo recogimos en el aeropuerto de Tirana. Si lo vas a reservar, puedes comparar precios en RentalCars, y antes de hacerlo te recomendamos leer lo que nos pasó con el nombre de la reserva, que contamos en la guía general. Quien llegue desde Corfú lo tiene más fácil todavía: los ferris atracan en el puerto de Sarandë, a 20 minutos de Ksamil, y desde allí también salen excursiones de un día a la isla, como esta excursión a Corfú en barco.
¿Cómo son las playas de Ksamil?
Las playas de Ksamil son pequeñas, de arena clara y agua turquesa muy tranquila, una al lado de otra y separadas entre sí por los propios hoteles y beach clubs que las ocupan. Delante del pueblo hay cuatro islotes, el más cercano a unos cien metros de la orilla, a los que se llega nadando o en barca. El agua estaba a una temperatura muy agradable a primeros de julio y, al no haber apenas oleaje, son playas cómodas para ir con niños.
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La otra cara es que casi toda la arena está ocupada por tumbonas. Lo normal es pagar entre 15 y 20 € por dos tumbonas y una sombrilla, o bien consumir en el bar de la playa. Desde 2025 una ley obliga a reservar una parte de cada playa como espacio público, pero en Ksamil apenas se notaba y es difícil encontrar un hueco para poner la toalla sin pagar. Lo que sí nos funcionó fue ir a última hora de la tarde: había menos gente, el sol pegaba menos, el agua estaba más caliente y en algunos sitios nos dejaron quedarnos en las tumbonas a cambio de la consumición.


El primer día fuimos a una de las playas de la zona central y el segundo cogimos el coche hasta Ohana, una playa con restaurante donde comimos los tres por 39 €. Para aparcar en las playas lo habitual es dejar el coche en el parking del propio establecimiento, que en principio es para quien alquila tumbona o consume. En general, comer en Ksamil nos salió algo más caro que en el interior del país, aunque siempre a precios razonables.


Ksamil ha crecido muy deprisa con el boom turístico de Albania, y se nota en la cantidad de obras y edificios nuevos. El pueblo limita con el parque nacional de Butrint, y en 2022 el Gobierno llegó a recortar parte del parque para permitir un gran complejo hotelero, una decisión que ha recibido críticas de la UNESCO. Si quieres ver la costa desde el mar sin ir a los islotes por tu cuenta, desde Sarandë salen paseos en barco por la costa que paran en varias calas. Nosotros los descartamos porque eran de muchas horas para ir con un niño pequeño.
¿Qué ver en Butrint?
Butrint (o Butrinto), Patrimonio de la Humanidad desde 1992, es el yacimiento arqueológico más importante de Albania. Ocupa una pequeña península rodeada por el lago de Butrint y el canal de Vivari, a unos 5 kilómetros de Ksamil. Fue ocupada sin interrupción durante más de dos mil años: colonia griega, ciudad romana, sede episcopal bizantina y plaza fuerte veneciana, hasta que las zonas pantanosas que la rodean acabaron provocando su abandono. Todo ese legado se va viendo a lo largo de un sendero circular entre árboles que se hace en unas dos horas. Está declarada además humedal de importancia internacional (Ramsar) y forma parte de un parque nacional.


Lo primero que aparece es el teatro, construido en época griega y reformado por los romanos, junto al santuario de Asclepio. Muy cerca están las termas y una zona baja de ruinas que suele estar inundada, donde vimos varias tortugas nadando entre las piedras. Siguiendo el camino se llega al baptisterio del siglo VI, con un suelo de mosaico en círculos concéntricos que normalmente se protege cubriéndolo de arena y que, cuando fuimos, estaba al descubierto.
A continuación viene la gran basílica, una iglesia del siglo VI que conserva buena parte de sus muros y arcos, y después el tramo de murallas con la Puerta del León, que debe su nombre al relieve de un león atacando a un toro que se reutilizó como dintel. El recorrido termina subiendo a la acrópolis, donde un castillo reconstruido en los años treinta del siglo XX sobre restos venecianos alberga hoy el museo del yacimiento. Desde sus murallas se ve el canal de Vivari serpenteando hacia el mar y la llanura que rodea el lago.




La entrada cuesta 1.000 lek por adulto (unos 10 €), 500 lek para los jóvenes de 12 a 18 años (gratis para los menores de 12). Fue la entrada más cara de todo nuestro viaje: los dos adultos pagamos 21,42 € con tarjeta. Entre el 1 de abril y el 31 de octubre abre de 8:30 a 20:00, con la última entrada a las 18:00; el resto del año, de 9:00 a 17:30, con la última entrada a las 15:00. Las entradas también se pueden comprar en la web oficial de venta. Junto a la entrada hay un aparcamiento gratuito, pero es pequeño, así que conviene llegar pronto, también por el calor: buena parte del recorrido va a la sombra de los árboles, pero en julio a mediodía puede ser un poco agobiante.


¿Nuestra opinión? Las ruinas están bien acondicionadas, con pasarelas y paneles, y el entorno de bosque y agua es muy bonito. Sin ser un yacimiento espectacular, nos gustó, y lo recomendamos sobre todo si te interesa la historia. Para profundizar, la ficha de la UNESCO explica bien la evolución de la ciudad.
¿Qué es el Blue Eye (Ojo Azul) y cómo se visita?
El Blue Eye, en albanés Syri i Kaltër, es un manantial kárstico que brota de una poza de agua azul intenso y da origen al río Bistricë. Está en mitad del bosque, entre Gjirokastra y Sarandë, a unos 40 kilómetros de Ksamil, y es monumento natural protegido desde 1996. La poza es pequeña, pero muy profunda: los buceadores han bajado más de 50 metros sin llegar al fondo. El color va del azul oscuro del centro al turquesa de los bordes.


La poza se contempla desde unas plataformas de madera y en ella está prohibido bañarse. Aguas abajo, en cambio, el río forma zonas de baño de agua cristalina (y muy fría) junto a un restaurante con terraza sobre el agua, que estaban bastante concurridas.


No se puede llegar en coche hasta el manantial: hay que dejarlo en un gran aparcamiento de pago a la entrada del paraje, y desde allí quedan unos dos kilómetros hasta la poza por un camino llano y con sombra, unos 20 o 25 minutos andando. También hay patinetes eléctricos y un trenecito que cuesta unos 300 lek por persona y trayecto. Es caro para lo corto que es, pero en pleno julio y con un niño pequeño lo cogimos sin dudar. Nosotros encontramos sitio para dejar el coche sin pagar en la carretera, a unos 300 metros antes del aparcamiento grande, frente a un restaurante. La entrada al espacio natural cuesta 50 lek por persona y se paga en efectivo.


Llegamos a media mañana y había mucha gente, con cola en las plataformas para asomarse a la poza. Si puedes, ve a primera hora. Es un sitio muy turístico, pero el agua es tan bonita que la parada compensa, y encaja bien en el trayecto entre Gjirokastra y la costa.


¿Dónde dormir en Ksamil?
Nosotros dormimos en el Zogaj Hotel, que tiene piscina y está a unos 10 minutos andando del mar. Pagamos 102 € por la noche para los tres, a primeros de julio, y dejamos el coche en el propio hotel. Hay muchísima oferta de alojamiento en el pueblo, desde apartamentos hasta resorts con playa propia. Puedes ver todas las opciones en la página de hoteles de Ksamil en Booking. Si viajas con niños, una piscina en el hotel se agradece tanto como la playa: a nuestro hijo le gustaron más las piscinas que el mar.
¿Cuántos días hacen falta para Ksamil, Butrint y el Blue Eye?
Con una noche en Ksamil da tiempo a ver las tres cosas sin prisas. Nosotros lo organizamos así: el primer día salimos de Gjirokastra, paramos a media mañana en el Blue Eye, llegamos a Ksamil a primera hora de la tarde y fuimos a la playa a última hora. El segundo día visitamos Butrint por la mañana, comimos en la playa y por la tarde seguimos hacia el norte por la costa hasta Qeparo. No hace falta más tiempo para conocer la zona, pero si tu viaje a Albania es para disfrutar de la playa, allí quizá sea el mejor sitio y podrías estar una semana gozándolo.
En cuanto a la época, fuimos a primeros de julio, con algo más de 30 grados de día y las playas bastante llenas, pero sin llegar a sentir agobio. Si volviéramos, iríamos a mediados de septiembre: el mar conserva casi toda la temperatura del verano (en Sarandë la media de septiembre ronda los 24 grados) y hay bastante menos gente.
Nuestro veredicto
Esta zona del sur de Albania es preciosa y no es de extrañar que se haya convertido en uno de los lugares más «trending» de Europa. Si tu plan es de puro playeo, no creemos que haya mejor lugar en todo el país. Eso sí, aunque las playas de Ksamil son bucólicas, están bastante llenas y muy privatizadas (como todas en Albania). Nosotros tuvimos suficiente con un par de días, pero entendemos que para mucha gente puede ser un paraíso que justifique una semana entera (o más). Butrint nos gustó por el entorno y por la mezcla de épocas, y el Blue Eye es una parada corta que compensa por el color del agua y por el paraje de los alrededores, aunque haya que compartirlo con mucha gente.
Preguntas frecuentes sobre Ksamil, Butrint y el Blue Eye
¿Vale la pena ir a Ksamil?
Sí, si buscas playas de agua turquesa y tranquila y no te importa compartirlas: casi toda la arena está ocupada por tumbonas de pago (entre 15 y 20 € dos tumbonas y una sombrilla). Además, desde Ksamil se visitan fácilmente Butrint y el Blue Eye. Para conocer la zona basta con una o dos noches, pero si buscas un destino de pura playa, es ESTE. Muy agradable en general.
¿Cuánto cuesta la entrada a Butrint?
1.000 lek por adulto (unos 10 €), 500 lek de 12 a 18 años y gratis para menores de 12. De abril a octubre abre de 8:30 a 20:00, con la última entrada a las 18:00.
¿Se puede bañar uno en el Blue Eye?
En la poza del manantial está prohibido bañarse. Aguas abajo, el río Bistricë forma zonas donde sí se puede, con el agua muy fría.
¿Cuánto cuesta entrar al Blue Eye?
La entrada al espacio natural cuesta 50 lek por persona, en efectivo. Aparte se paga el aparcamiento de la entrada, si dejas allí el coche, y el trenecito si no quieres caminar los dos kilómetros hasta el manantial (unos 300 lek por trayecto).
¿Cómo se llega a Ksamil desde Corfú?
En ferri desde Corfú hasta el puerto de Sarandë, y desde allí unos 20 minutos por carretera hasta Ksamil, que está unos 15 kilómetros al sur.
